"...En todo el mundo, el 24% de las tierras irrigadas ha desarrollado problemas de salinidad. Todos los años, se pierden 25.000 millones de toneladas de capa superficial de suelo debido al cultivo intensivo, y entre 5 y 7 millones de hectáreas de tierra agrícola se vuelven improductivas debido a la degradación del suelo... Agricultura y desarrollo rural sostenible, 2007. Sofia Naranjo, E. Dullo, (Bioversity International), S. Thabet, M. Villarreal (FAO) y otros”. La agricultura moderna causa importantes impactos ecológicos, su transformación en una agricultura sostenible requiere cambios estructurales profundos, sin embargo hasta los más largos viajes comienzan con un pequeño paso...En esta ocasión os dejo algunas reflexiones interesantes sobre la sostenibilidad de los sistemas agrícolas.C. Lara
Muchos científicos agrícolas han llegado al concenso de que la agricultura moderna confronta una crisis ambiental. Un gran número de personas está preocupándose acerca de la sostenibilidad a largo plazo de los actuales sistemas de producción de comida. Se ha acumulado evidencia que muestra que cuando el actual sistema agrícola intensivo de capital y tecnología ha sido extremadamente productivo y competitivo, éste también trae consigo una serie de problemas económicos, sociales y ambientales (Conway y Pretty 1991).
“La Agricultura Moderna: Impactos Ecológicos y la Posibilidad de una Verdadera Agricultura sustentable”. Miguel Altieri Department of Environmental Science, Policy and
Management University of California, Berkeley.
El problema ecológico y social reflejo de la crisis agroindustrial, genera contaminación alimenticia (agroquímicos y transgénicos). De esta realidad no ha podido escapar el enfoque neoliberal, ni el socialismo ortodoxo, al adoptar una ideología del desarrollo que llevó a acciones agrarias insostenibles ecológica y socialmente. El sistema capitalista, con sus reglas de juego (países industrializados) funcionan porque extraen materia del resto del mundo (países no industrializados), generando residuos tóxicos, siendo insustentable e ilógico su mantenimiento. Así viven arriba de sus posibilidades, sobre la riqueza natural de otros países (Naredo,1996).
“Atributos agroecológicos de sustentabilidad: manejo comparativo indígena y convencional”. Dr. Róger Martínez Castillo, Profesor Universidad de Costa Rica y Universidad Nacional de Costa Rica.
La tierra dedicada a la agricultura está disminuyendo como resultado de la degradación producida por el manejo inadecuado que provoca erosión, pérdida de fertilidad o salinización de los suelos, así como por el avance de la urbanización. Grandes porciones de la mejor tierra agrícola están dejando de producir, mientras nuevas tierras son despejadas en zonas no aptas para la agricultura, como los bosques tropicales. Resulta obvio que necesitamos un enfoque diferente para la agricultura.
En numerosas regiones, la aplicación de las tecnologías de la revolución verde y la agricultura industrial ha desembocado en una serie de impactos medioambientales negativos. La sustitución de un vasto número de cultivos tradicionales por un número
limitado de variedades mejoradas conllevó una reducción a gran escala y, en muchas ocasiones, a la pérdida de una importante diversidad genética de los cultivos en los sistemas agrícolas.
En todo el mundo, el 24% de las tierras irrigadas ha desarrollado problemas de salinidad. Todos los años, se pierden 25.000 millones de toneladas de capa superficial de suelo debido al cultivo intensivo, y entre 5 y 7 millones de hectáreas de tierra agrícola se vuelven improductivas debido a la degradación del suelo.
Si se quiere afrontar la creciente demanda mundial de alimentos, se necesitan nuevos enfoques y alternativas medioambientalmente sostenibles.
Agricultura y desarrollo rural sostenible, 2007. Sofia Naranjo, E. Dullo, (Bioversity International), S. Thabet, M. Villarreal (FAO) y otros.

De una u otra forma, la agricultura implica generalmente un fuerte proceso de transformación del paisaje, cambios en el flujo energético, homogeneización de especies y de hecho, desplazamiento o pérdida de la biodiversidad.
La agricultura moderna ha multiplicado estos impactos negativos sobre el ambiente y la sociedad. La deforestación, las grandes represas, los canales de riego, la pérdida estructural del suelo, exportación de nutrientes, salinización, agotamiento de acuíferos, contaminación con fertilizantes y plaguicidas se cuentan entre algunos de los impactos de la Revolucion Verde.
La degradación de los suelos, o sea «la pérdida total o parcial de su capacidad productiva, tanto para su utilización presente como futura» (según la definición de FAO), se debe fundamentalmente a los siguientes procesos: erosión, sedimentación, anegamiento, salinización y alcalinización, contaminación química por el uso indiscriminado de fertilizantes, herbicidas, plaguicidas y otros productos, el uso inadecuado del recurso y finalmente, la desertificación.
Alrededor de 14 millones de hectáreas de bosques tropicales se pierden cada año. Se calcula que la quema de bosques para dedicarlos a la agricultura es responsable del 80% al 85% de esta destrucción. Se calcula que en los últimos 30 años se han talado en América Latina cerca de 2 millones de kilómetros cuadrados de bosques, es decir, una superficie superior a la del territorio mexicano. Para el caso de América del Sur, la FAO señala que las áreas deforestadas anualmente, han pasado de un promedio de 4.6 millones de hectáreas al año entre 1981 y 1985, a 6.8 millones de hectáreas anuales promedio en el periodo 1981-1990. Obviamente la atención se ha centrado en Brasil, en particular en la Amazonia brasileña (Bifani, 1999).AGRICULTURA INDUSTRIAL Y TRANSNACIONALIZACION EN AMERICA LATINA 2005”. Walter A. Pengue, es Ingeniero Agrónomo Es Profesor Adjunto del Grupo de Ecología del Paisaje y Medio Ambiente, GEPAMA, UBA. Responsable del Área Economía Ecológica y Agricultura Sustentable.
Los objetivos de la agricultura orgánica.
1. Producir alimentos sanos, libres de venenos sin contaminar el medio ambiente, eliminando todos los insumos y prácticas que los perjudiquen.
2. Producir alimentos económicos, accesibles a la población y nutricionalmente equilibrados.
3. Disminuir la dependencia de insumos externos de los agricultores, además de desarrollar y apropiarse de una tecnología adecuada a sus parcelas.
4. Promover la estabilidad de la producción de una forma energéticamente sostenible y económicamente viable.
5. Buscar la autosuficiencia económica de los productores y de las comunidades rurales (autogestión), reduciendo los costos de producción y preservando los recursos básicos que poseen.
6. Trabajar con la conservación, la biodiversidad genética y el comportamiento natural de los ecosistemas; en ningún momento trabajar contra ellos.
7. Trabajar la integralidad de los ciclos biogeoquímicos y sus interrelaciones con el medio ambiente, en todos los procesos de la producción.
8. Recuperar, conservar y potencializar la fertilidad de las plantas y la nutrición del suelo.
9. Trabajar con el reciclaje de nutrimentos minerales y conservar la materia orgánica, pues en los trópicos, es mucho más fácil la tarea de conservar la materia orgánica que se tiene, que tratar de reponer la materia orgánica que se pierde. Sol – Sombrero - Suelo.
10. Buscar una mayor utilidad del potencial natural, productivo, biológico y genético de las plantas y de los animales.
11. Comprender y trabajar las unidades productivas de acuerdo a sus limitaciones y al potencial de su suelo, agua, clima y economía local; logrando buscar el tamaño más eficiente de la unidad de producción de forma diversificada.
12. Asegurar la competitividad de la producción de alimentos en mercados locales, regionales, nacionales e internacionales, acompañadas de los parámetros de cantidad y calidad.
13. Aprovechar todas las ventajas comparativas sociales, económicas, ecológicas y agrotecnológicas que ofrecen los sistemas orgánicos de producción frente a los constantes fracasos de la agricultura convencional, paran construir un verdadero desarrollo sostenible centrado en las capacidades humanas en el medio rural.
<“AGRICULTURA ORGÁNICA: PRINCIPIOS, OBJETIVOS Y ESTRATEGIAS”. Jairo Restrepo, especialista en agroecología y consultor de la Organización de las Naciones Unidas.

El Rincón del Fisgoneo
Hyperión es el nombre dado al árbol y ser viviente más alto del planeta, una Sequoia sempervirens, de 115,55 metros o 379,1 pies de altura, que vive en el Parque Nacional Redwood, al norte de San Francisco (California).
Su descubrimiento fue el 8 de septiembre de 2006, desbancando al Stratosphere giant, otro árbol de la misma especie que con una altura de 112,83 metros o 370,5 pies en 2004, era hasta entonces considerado como el más alto. Fuente: Wikipedia

En la era preindustrial era común obtener cuarenta calorias de alimentos por caloría invertida, que provenía del trabajo humano y animal.
ResponderEliminarActualmente, en EEUU se obtienen 0,1 calorías por cada caloría invertida, pero procedente en su casi totalidad de los combustibles fósiles.
Las mejoras en los rendimientos por Ha y por hora trabajada de la revolución verde, aunque mas bien debiera llamarse revolución negra, suponen ante todo una dependencia casi absoluta del petróleo para producir alimentos.
Estamos pues a las puertas de un colapso alimentario global sin precedentes.
lo que se trata es de concientisar a los preside3ntes de cada pais y representantes a nivel mundial la fao de que seguir cultivando si se puede de una manera sustentable recuperandodo los suelos añadiendo por cada ciclo de cultivo materia organica para no deteriorarlos formando un sistema de equilibrio en el medio ambiendo y en el suelo con microorganismos para no salinizar los suelos ni contaminar los mantos acuiferos.
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