domingo, 21 de marzo de 2010

Colapso de la cultura Anasazi en el Cañón del Chaco

De Jared Diamond (biólogo y biogeógrafo) ya hemos hablado en este blog sobre una de sus obras principales: Colapso: ¿porqué unsa sociedades perduran y otras desaparecen?
En esta ocasión os dejo algunos extractos sobre el derrumbe de los asentamientos Anasazi en el Cañon del Chaco.

Fotografía: Reconstrucción digital de Pueblo Bonito, una de las principales ciudades del Chaco.

El abandono de tierras que se ha estudiado con mayor profundidad de las culturas indígenas pre-colombinas del sudoeste de Estados Unidos fue el del conjunto de emplazamientos más espectaculares y más grandes: los asentamientos anasazi del cañón del Chaco, en el noroeste de Nuevo México. La sociedad anasazi del Chaco surgió aproximadamente a partir del año 600 y se mantuvo floreciente durante más de cinco siglos, hasta que desapareció en algún momento entre los años 1150 y 1200.
Gracias a un registro climático excepcionalmente detallado y re­construido a partir de los anillos de los árboles, la sociedad indígena norteamericana de los anasazi, en el sudoeste de Estados Unidos (capí­tulo 4), ilustra con claridad la intersección de deterioro medioambiental y crecimiento de población con el cambio climático (en este caso, se­quía). Ni la presencia de vecinos amistosos u hostiles ni (excepto hacia el final) la guerra parecen haber sido factores importantes en la desapa­rición de los anasazi.


Era una sociedad con una estructura muy compleja, geográficamente muy extendida y regionalmente integrada que erigió las edificaciones más grandes de la Norteamérica precolombina. Hoy día los paisajes estériles y desprovistos de árboles del cañón del Chaco nos asombran aún más que los paisajes estériles y desprovistos de árboles de la isla de Pascua; los profundos arroyos y la escasa vegetación baja de arbustos resistentes a la sal son lo único que hay en un cañón que en la actualidad está completamente deshabitado, a excepción de las viviendas de unos cuantos guardas del Servicio de Parques Nacionales. ¿Por qué iban a construir algunas gentes una ciudad avanzada en esa tierra baldía y por qué, habiéndose tomado todo ese trabajo para construirla, iban después a abandonarla?
Cuando los agricultores indígenas americanos se mudaron a la zona del cañón del Chaco en torno al año 600, vivieron inicialmente en casas excavadas bajo tierra, como hacían otros indígenas americanos del sudoeste de Estados Unidos. Alrededor del año 700 los anasazi del Chaco, sin tener ningún contacto con las sociedades indígenas americanas que mil seiscientos kilómetros más al sur, en México, construían grandes estructuras de piedra, inventaron de forma independiente técnicas de construcción en piedra y adoptaron finalmente la albañilería con recubrimiento de adobe. En un principio esas estructuras solo tenían un piso; pero en el año 920 aproximadamente, el que acabaría convirtiéndose en el asentamiento más grande del Chaco, Pueblo Bonito, llegó a construir edificaciones de dos niveles y más tarde, durante los dos siglos siguientes, de hasta cinco o seis niveles con un total de seiscientas estancias, cuyo tejado se sustentaba con troncos de hasta cinco metros de longitud que pesaban hasta trescientos kilos.

En algún momento comprendido entre los años 1150 y 1200, el cañón del Chaco quedó prácticamente abandonado y en gran medida vacío, hasta que los pastores navajo volvieron a ocuparlo seiscientos años más tarde. En nuestro marco de cinco elementos para comprender el desmoronamiento de sociedades, cuatro de estos factores intervinieron en el ocaso de los anasazi. Hubo ciertamente varios tipos de impactos medioambientales producidos por seres humanos, en especial la deforestación y la erosión de los arroyos. También hubo un cambio climático que afectó a la pluviosidad y las temperaturas, y sus efectos interactuaron con las consecuencias de los impactos medioambientales humanos. El único factor de nuestra lista de cinco elementos (impacto humano sobre el medio ambiente; el cambio climático; las relaciones de una sociedad con las sociedades vecinas amistosas, la exposición de una sociedad a las acciones de otras sociedades potencialmente hostiles, y la relevancia que tienen las respuestas que da una sociedad a sus problemas) de cuya intervención no hay evidencias convincentes en el caso de la desaparición de los anasazi es el de los enemigos externos.

Desde esa perspectiva, podemos proponer una respuesta sencilla a un dilema que se discute desde hace mucho tiempo: ¿fue abandonado el cañón del Chaco debido al impacto humano sobre el medio ambiente o debido a la sequía? La respuesta es que fue abandonado por ambas razones. En el transcurso de seis siglos la población humana del cañón del Chaco aumentó, sus exigencias sobre el medio ambiente se incrementaron, sus recursos medioambientales disminuyeron y las personas acabaron viviendo cada vez más cerca de los límites de lo que el entorno podía soportar. Esa fue la raíz del abandono. La causa inmediata, la proverbial última gota que colma el vaso, fue la sequía que finalmente llevó al límite a los habitantes del Chaco; una sequía a la que una sociedad con menor densidad de población podría haber sobrevivido. Cuando la sociedad del Chaco se vino abajo, sus habitantes ya no pudieron reconstruirla del modo en que los primeros agricultores de la zona del Chaco la habían erigido en una época anterior. La razón es que las condiciones iniciales de abundancia de árboles cercanos, niveles de aguas subterráneas altos y suaves llanuras de inundación sin lechos de arroyos erosionados habían desaparecido.

Se puede aplicar una conclusión de este tipo a muchos otros colapsos de sociedades del pasado (incluida la maya, a la que dedicaremos el próximo capítulo) y a los destinos actuales de nuestra propia sociedad. Todos nosotros hoy día —ya seamos propietarios de casas, inversores, políticos, gestores universitarios o cualesquiera otras cosas— podemos permitirnos muchos gastos cuando la economía va bien. Olvidamos que las condiciones varían y que podemos no ser capaces de prever cuándo cambiarán. Para ese momento quizá nos hayamos aferrado ya a un estilo de vida muy caro que signifique que las únicas salidas viables sean, o bien llevar un estilo de vida más modesto, o bien declararnos en quiebra.
“Collapse: How Societies Choose to Fail or Succeed”, Jared Diamond 2005.



EL RINCÓN DEL FISGONEO

El parque histórico nacional de la Cultura Chaco —Chaco Culture National Historical Park en inglés—, más conocido como Cañón del Chaco o Chaco Canyon, es un parque histórico nacional de los Estados Unidos (anteriormente monumento nacional) y Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO que alberga la más densa y excepcional concentración de pueblos en el Suroeste de Estados Unidos. El parque está ubicado al noroeste de Nuevo México, entre Albuquerque y Farmington, en un valle relativamente inaccesible cortado por el Chaco Wash. Conteniendo la mayor cantidad de ruinas antiguas al norte de México, el parque preserva una de las áreas culturales e históricas más importantes de América.
Fuente: wikipedia

¿Les habéis dicho a vuestros hijos que les estamos robando el futuro?

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