La Gran Divergencia -The Great Divergence- se inicia en EE.UU. en la década de 1970 y en menor medida en los demás países occidentales, cuando la desigualdad en los ingresos económicos comienza a crecer de forma sustancial. Según el coeficiente de Gini, Estados Unidos tiene uno de los más altos niveles de desigualdad de ingreso entre los países desarrollados. Los economistas Dani Rodrik y Lan Prichett, entre otros, utilizaron también este término para explicar el proceso de la primera gran divergencia que provocó la primera globalización del libre comercio en el siglo XIX, los países vencedores se industrializaron, mientras que los países periféricos se convirtieron en productores de materias primas cuyo mercado no dominaban.
Los ciudadanos estadounidenses
subestiman o no conocen el grado de desigualdad de la riqueza en
Estados Unidos, viven en una realidad de creciente desigualdad de
ingresos, La Gran Divergencia. En una reciente encuesta, realizada
por el profesor Michael I. Norton -Harvad Bussines School- y Dan
Ariely -Universidad de Duke-, se les preguntaba a los ciudadanos
estadounidenses sobre sus preferencias acerca de la desigual
distribución de la riqueza en su país. Los estadounidenses
consideraron, independientemente del grupo ideológico, económico o
de género al que pertenecían, que el 20% de la sociedad poseía el
59% de la riqueza, sin embargo el número real es del 84%, el 1% de
la población posee casi el 50%, mientras que el 40% más pobre sólo
el 0,3%. El 10% de los encuestados optaron por el mantenimiento del
estatus quo actual, el 47% se inclinaron por una distribución como
la de Suecia -sin saber que país estaban eligiendo-, donde el 20% de
la población sólo detenta el 36% de la riqueza. Sorprendentemente
el 43% prefería un reparto completamente igualitario, en la que a
cada 20% de la población -quintil de ingreso- le correspondiera el
mismo porcentaje de riqueza. El 92% de los encuestados prefieren
una distribución de la riqueza como en Suecia a la de su país, y el
77% una distribución plenamente igualitaria por quintil de ingreso a
la actual en Estados Unidos.
Todos los grupos demográficos desean
una distribución de la riqueza más equitativa, sin embargo los
políticos parece que hacen todo lo posible para evitar reconocer el
problema. Este es el drama y tragedia que hace que los políticos
norteamericanos -y del resto del mundo- no defiendan los intereses
generales de sus ciudadanos. La revista Forbes presenta cada año su
clasificación de las personas más ricos del mundo, dando
testimonio de que los estadounidenses ricos se hacen más ricos,
mientras el país, en su conjunto, se empobrece.
A modo de ejemplo, la brecha salarial
en EE.UU. que separa a los trabajadores de empresas de comida rápida
-MacDonald's, Wal-Mart Stores Inc., Yum Brands, etc.- de sus
directores generales no para de crecer desde hace veinte años.
MacDonald's ha realizado todo tipo de esfuerzos para limitar el
derecho de sindicación de sus empleados, al tiempo que ha
presionado contra el aumento del salario mínimo. En 2006, diversas
cadenas de restaurantes y sus franquicias pagaron del orden de
960.000 dólares para luchar contra los aumentos de salarios. Un
trabajador medio de MacDonald's tendría que trabajar más de un
millón de horas de trabajo – o más de un siglo sin parar- para
ganar el sueldo de su director ejecutivo, Jim Skinner- 8,75 millones
de dólares-, en 2011, equivaldría a trabajar cuarenta horas,
durante todas las semanas, en un periodo de 550 años. MacDonald's es
un ejemplo más de una tendencia generalizada y creciente en las
empresas de comida rápida, la diferencia salarial entre los
ejecutivos y el trabajador promedio de EE.UU. fue de 42 veces en 1980
y 380 en 2011.
Fuente:
Perspectives on Psychological Science.
Building a Better America- One Wealth Quintile at a Time. Michael I.
Norton and Dan Ariely.
Theoretical Egalitarians. Thimothi
Noah. www.eslate.com
McDonald's $8,25 Man and $8,75 Million
CEO Shows Pay Gap. Leslie Patton. www.bloomberg.com
Wikipedia.
C. Lara, 02-01-13




Al del comentario anterior se le ha ido la olla, vaya fantasma. Insultos y prepotencia, vaya fantasmada.
ResponderEliminarBorro comentario, efectivamente veo insultos.
ResponderEliminarSuprimo de nuevo otro comentario.
ResponderEliminarVuelvo a repetir, en este blog no se toleran los insultos. Este blog no es propaganda anti-capitalista.
Todas las opiniones son bienvenidas.
Chemazdamundi, diario de un imbécil o un esquizofrénico?
ResponderEliminarNo puede haber un gilipollas más grande ques este tipo
EliminarPa mear y no hechar gotas. Menudo tipejo.
EliminarJuan de Dios Alcolea.
Sí, este tio, chemazdamundi, que pedazo de inútil
EliminarMás bien un esquizofrénico pedante.
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